Doce reglas para suspender
Tras presentaros hace unos días Los diez mandamientos del estudiante (que debería haber titulado Los diez mandamientos del buen estudiante) no puedo contener el impulso de recoger ahora lo que he denominado Doce reglas para suspender. Las tomo prestadas de Cómo suspender, publicado por mi colega y amigo Gorka Palazio, basándose a su vez en el manual de L. Forcada Zubizarreta de la Universitat de Alacant. Gracias a ambos. Al igual que en el caso de los mandamientos, renuncio a todo comentario:
- No se ha de preguntar en clase o en el laboratorio.
- No es conveniente pasarse por las tutorías.
- No hay que juguetear y tocar los aparatos tecnológicos para no estropearlos.
- Es conveniente dedicarse a otras asignaturas o labores externas.
- Las definiciones se han de memorizar, sin preocuparse por entender el significado.
- Hay que realizar siempre lo mínimo necesario.
- Conviene dejar el estudio de la materia impartida para los últimos días del curso.
- No se deben leer libros de la bibliografía sobre la materia impartida. Con los apuntes es suficiente para aprobar.
- No hay que hacer las actividades de clase hasta que el profesor las realice.
- Basta con llevar un bolígrafo para asistir a clase (los folios se le pueden pedir al compañero y así salen gratis).
- Visto lo que puede ayudar la informática y las telecomunicaciones en clase, no es conveniente entrar en las salas de computación de la universidad para usar Internet y perder tiempo en los buscadores.
- Antes de entrar en el aula, no se debe pensar ni un momento en lo que se discutió en la clase anterior.








